Inspirado en los paisajes desérticos, el diseño evoca serenidad, calidez y solidez. Predominan los materiales naturales en tonos tierra, arena y ocre, que contrastan con elementos de acero negro para aportar un carácter contemporáneo. La incorporación de formas curvas genera fluidez y organicidad, priorizando el confort y fortaleciendo el carácter comunitario del espacio para los residentes.